martes, 3 de diciembre de 2013

Creo que hay uno de esos seres de tras de la puerta.

La última noche ha sido muy silenciosa, a pesar de que hay luz eléctrica y agua corriente, he optado por apagar la tele y la radio, ya que sólo repiten noticias antiguas de hace mas de 48 horas.

Para matar el aburrimiento tuve la brillante idea de ponerme los auriculares y empezar a cantar. Más o menos un minuto después empezó a aporrear la puerta de casa un zombie. Por cierto, he llegado a la conclusión de que se deben llamar zombies y me importa un huevo si se pueden sentir discriminados con ello.

He mirado por la mirilla y es un hombre bien vestido de unos cuarenta años, lleva un traje oscuro y corbata y tiene la cara cubierta de sangre. Los golpes que arremete contra la puerta blindada de la casa los hace con la cabeza.