domingo, 1 de diciembre de 2013

Ayer pasó una dotación del ejército y de la policía puerta por puerta por todo el edificio. Iban con trajes como de astronauta y metralletas en mano. Mi padre estuvo hablando con ellos como unos cinco minutos. Luego nos cogieron una muestra de sangre a todos en el dedo.

Se llevaron a mi madre y a mi padre a la otra habitación y estuvieron hablando otros cinco minutos. Mi madre salió llorando.
Luego sacaron unas pulseras de plástico, habían de tres colores: rojo, azul y verde. A mis padres y a mi hermana les pusieron las pulseras verdes, a mi la azul. Se me ocurrió preguntarle al soldado que significaba la pulsera roja y me guiñó el ojo y me susurro –problemas-.

Luego mi padre se acercó a mi y me dijo que el análisis había salido negativo, pero que como tenía todavía fiebre no me dejaban  ir con ellos. Me dijo que en el plazo máximo de dos horas, pasaría por casa otra dotación, esta vez con médicos y que me repetirían la misma prueba y si seguía igual me llevarían con ellos.
Mi madre me dijo que no la dejaban quedarse conmigo porqué luego ella no podría venir y se quedaría aislada. Me dio un beso en la frente y me dijo : -cariño, sólo será un ratito, enseguida volveremos a estar todos juntos-.

De eso hace más de quince horas. Eso sí vía WhatsApp me están machacando a mensajes, mi madre me pregunta cada cinco minutos que como me encuentro y que si ya han venido los médicos.