miércoles, 25 de diciembre de 2013

El centro de salud no esta vacío.

Por suerte todos los monstruos que me he encontrado estaban atados a las camillas. La mayoría están desnudos de cintura para arriba, aunque ellas mantienen la ropa interior puesta, no sabría decir exactamente cuantos había, pero más de diez seguro. Lo más espeluznante de todo ha sido la visión de una niña de unos 4 años mordisqueando una sábana blanca que la mantenía atada en la camilla a modo de cuerda.

No he encontrado nada que explicara que está pasando, si había algo supongo que estará en los ordenadores del centro que ahora permanecen inertes porqué no hay luz eléctrica.

He cogido de un armario que había en uno de los despachos todos los botes con medicamentos que acaban en -ina. Creo que son antibióticos, creo que esto lo vi en una película. También he cogido algunas agujas y varias jeringas, aunque sinceramente no tengo ni idea de que voy a hacer con todo esto. Cuando estaba allí me ha parecido una buena idea, pero ahora, recapacitando...